16 marzo 2007

PROGRESISMO DE CUOTA. Política

El engendro legislativo que parieron ayer las fuerzas progresistas del Parlamento español constituye una calamidad tal que hasta los autodenominados progresistas (jamás progres) ha puesto reparos a la norma. Es cierto que este sector, digamos “crítico”, es rara avis en el proceloso universo del progresismo de consigna. Por mi parte lo diré claro: las cuotas son una humillación para la mujer, un insulto. El enchufismo institucionalizado, no ya por Decreto Ley como suele decirse, sino por Ley Orgánica! El coladero de la mujer incompetente e inepta, y el escape para que éstas, las incapacitadas, manchen la reputación y profesionalidad de otras, las brillantes, con la cancioncilla (que yo mismo me encargaré de patrocinar) de “mujer de cuota tenías que ser”.

No hace ni una semana que una revista cultural (tanto por el título como por el contenido) aneja a El Mundo recogía la opinión de una veintena de escritoras sobre el asunto. La mayoría de ellas se oponía al “régimen de cuotas”, desde Ana María Matute hasta Carmen Posadas pasando por gente tan facha como Almudena Grandes. Pero la opinión que subrayé entre todas fue la de Elia Barceló que sostenía que “no vamos a echar por la borda tantos años de lucha para que se nos respete intelectual y socialmente, para que la ley nos conceda los mismos derechos que a los hombres, y acabar ahora en la vergonzosa discriminación de la cuota”. Esto resume, esencialmente, mi opinión: las mujeres merecen, igual que los hombres, aquello que se han ganado, no aquello que la ley les asigna. Qué bochorno!

También ayer, en la tertulia de Concha García Campoy, un progre acomplejado pero de estética seria como es Antonio San José, proclamó lo que llevaba yo esperando que dijera un progre para utilizarlo a mi favor. “Hay que progresar”, dijo, “si surgen fallos en la ley, ya se iran remendando; pero lo que no podemos hacer es quedarnos igual”. Este es el ideario del progresista. Que vaya ideario! Hay que progresar! No matter the rest, que diría un inglés, es decir, qué más da si se avanza hacia el paraíso o hacia la garganta del averno. Eso es el progresismo: cambiar por cambiar, porque "las cosas no pueden quedarse igual" (sic!).

Ahora falta que esta política de cupos incorpore a este frenesí de igualitarismo la paridad de los negros, los musulmanes, los sarasas, los gitanos…, ah, y los de Logroño. Los logroñeses queremos nuestras cuota ya! Queremos mandar como los catalanes y estar todos los días en candelero. Que somos unos ineptos, vah, qué más da. Todo sea por el igualitarismo forzoso. Bendito progresismo.

14 marzo 2007

MALES MAYORES. Política

Dijo ayer Rub-Al-Kaaba, Ministro de Interior a la sazón, que la excarcelación de De Juana Chaos ha sido una decisión “para evitar males mayores, y para evitar muertes”. Nótese que dice muertes y no muerte, en singular. La única muerte en singular que podría haberse producido habría sido la del terrorista etarra, y entonces ¿las demás muertes?

El Gobierno temía que si se les hubiera suicidado el bueno de Iñaki, eso hubiera sido el detonante y causa de otras muertes (por atentado criminal, se entiende). Total, que el Gobierno se pliega al chantaje de “si se muere De Juana, volveremos a matar”. Lo más dramático de esto es que habiendo cedido una vez a un chantaje de tan baja estofa, ZP tendrá que hacer lo mismo ante cualquier otra amenaza que le propine la ETA. ¿Navarra, por ejemplo?

13 marzo 2007

LAS MANIFESTACIONES COMO MÉTODO ILEGÍTIMO DE PROTESTA. Política

Está la izquierda que bufa con tanta manifestación. 16! dicen. Ya son 16 en lo que llevamos de legislatura. Qué horror! El facherío no cesa. Ya no saben cómo disimularlo pero la cosa está clara: les jode que la extrema derecha, como dicen ellos, emplee los mismos métodos de protesta que de los que han hecho gala ellos desde que se inventó la eso de la rebelión. Es decir, ellos, los de izquierdas, pueden manifestarse cuando quieran, donde quieran y contra lo que les venga en gana. Ahora bien, que la derechota les copie el sistema, eso sí que no. Miserable, ruin, hipócrita, facha, etc. son los epítetos más suaves que se le han ocurrido a la maquina del agit-prop socialista. Pero el PP, cuanto más le arrean más se pica. No me extraña, y me alegro.

Puede alegarse contra esto que el PP ha pasado a ser lo que ellos criticaron del PSOE durante el Gobierno de Aznar, a saber: unos pancarteros. Ahora los pancarteros son los pijos, mientras que los desheredados del mundo y los parias sin pan son los que censuran (sí, censuran!) el libre ejercicio del derecho a protestar, primero, y de manifestarlo por la calle cuando quieran, segundo! Sin embargo, aquí el PP tiene ventaja, de una de las pocas ventajas de las que goza desde el punto de vista propagandístico. El pancarterismo es algo tan ínsito en la esencia socialista como el olor a sobaco de un butanero a las 2 de la tarde un día de agosto. Es más, el pancarterismo socialista huele exactamente igual. Pancarterismo de viserita de la UGT, de CCOO y de consigna arrabalera anticapitalista. El PP no. Al PP, mira tú por dónde, le quedan bien las manifestaciones, con sus banderas, sus viejecitas de abrigo de visón (esas que le agraden a Pepiño Blanco) y con todos aquellos que han descubierto que las manifestaciones sirven, además de para reclamar lo propio, para dar porculo al Gobierno.

12 marzo 2007

EL INTOCABLE. Política

Exitazo de la manifestación del sábado del PP. Y prurito al consonante por parte de la izquierda y sus medios de sustento. La noticia (la del éxito me refiero), la presentan los diarios progresistas, en resumen, como “una manifestación contra Zapatero”. Esto, que es cierto, no es sin embargo un titular ingenuo. En absoluto. Objetivamente lo podrían haber titulado “miles de ciudadanos secundan la llamada del PP”, o algo por el estilo. Pero no, el sujeto-objeto de la frase es, cómo no, el pobrecillo ZP. Dicho de otra forma, colocar al Presidente del Gobierno como la víctima de esta jauría despiadada de peperos exaltados y radicales es la única forma que, por lo visto, tienen los medios adeptos al Régimen para rubricar una noticia-denuncia: que el PP se manifiesta contra ZP! Qué salero tienen los del Pravda, carajo! Qué listura la suya. Qué hallazgo, por Dios. Qué lumbreras.

Es cierto que esta observación tan sagaz, la de informar de que el PP se manifiesta contra ZP, es tan aguda como cierta, pero esconde tras de sí otra cosa: una denuncia; de ahí lo de noticia-denuncia. Se trata de denunciar que “la extrema derecha acosa al jefe del Gobierno, e incluso pide su dimisión!” Hasta dónde vamos a ir a parar! Los extremistas de derechas instigando la autodestitución del intocable, de la figura del Presidente del Gobierno, el Redentor de la Democracia (de calidad), de las Libertades y de los Derechos; del apóstol del Amor y de la Luz (ZP dixit et Pixit). Qué pretensión tan disparatada la de intentar derrocar a ZP. Esto es la antesala del golpe de Estado!

Es insoportable la superioridad moral de la izquierda. Es inadmisible que todo el Universo sea contingente, discutible, discutido e indeseable salvo sus propios fines, sus medios, y sus adalides. Y ZP, como reencarnación de todo ello, es, a la vista de su patético séquito, el símbolo supremo de la intocabilidad. Él es el que es... Él no es de este mundo.

10 marzo 2007

BANDERAS Y EXTREMISMOS. Política

Como explicó Revel, la izquierda siempre ha empleado la táctica de designar “extrema derecha” a todo lo que detestan. En verdad, Revel se refería a “la eterna amenaza del renacimiento del fascismo”, término que en Francia tiene, si cabe, peor consideración aún que en España. Aquí basta con lo de “extrema derecha”. Se empieza por lo de “derecha extrema” (como si fuera distinto!), se sigue por lo de “extrema derecha” y se acaba, como se acabará, llamando fascista a todo aquel que ose criticar la impecable moralidad del argumentario de la izquierda. Ahora estamos en la segunda fase, es decir, en la de la “extrema derecha”.

Lo que ha dado pié a la gauche divine para enconar sus invectivas hacia los oponentes ha sido una manifestación convocada hace poco por la Asociación de Víctimas del Terrorismo, secundada por el PP, en la que, por lo visto, se asomó alguna que otra bandera nacional con el águila. Y digo yo ¿cuál es el problema? ¿Es que no puede uno manifestar sus ideas? No, dicen los izquierdistas. No, si lo que se defienden son posiciones derechistas. Y digo yo ¿qué pasa, que uno no puede ser derechista, o qué? Porque de ahí al delito de opinión va un paso.

Aclarémonos. Tan preconstitucional es la bandera del águila como la de la de la 2ª República. Es más, sólo esta última es estrictamente inconstitucional al ser nuestro Estado una “Monarquía Parlamentaria” y al venir descritos los colores de la bandera nacional constitucionalmente (que incluso se ocupa de especificar la anchura de sus franjas). Pero parece que sólo hay litigio con la bandera del águila, no con la tricolor republicana ¿Qué representa el águila? ¿A Franco? Algunos de los que las blanden seguro que están por la resurrección del “caudillo”, pero otros simplemente son derechistas que, no se nos olvide, es exactamente igual de legítimo que ser izquierdista. Dos ismos, al fin. Pero no. El derechista es, de propio, un extremista, mientras que el izquierdista es un luchador de la libertad, un guerrero de la Utopía, un simple rebelde (con causa, naturalmente) o alguien “que vive de forma alternativa”, como ha asegurado recientemente alguna secretaria de Estado (iluminada) con ocasión del affaire okupa. En cambio, sacar a la calle una bandera con el águila imperial es fascismo puro y duro.

Algún y alguna “intelectual de cursillo” con cuota de pantalla han salido al paso de los que defienden la exhibición de la bandera nacional con el águila argumentando (qué decrepitud intelectual, qué cortez) que “cómo va a ser lo mismo abanderar la insignia de un régimen democrático, como es una República, que la de una dictadura”. Oh ignorancia! ¿Cuándo nos enteraremos de que cualquier ciudadano tiene derecho a tener sus propias ideas y a manifestarlas por medios pacíficos? ¿Cuándo se caerá en la cuenta de que tan lícito es anhelar un futuro régimen estalinista, neo-franquista o independentista republicano de corte marxista? Sí, no se asuste. Lo primero lo defienden los miembros de la actualmente llamada “izquierda abertzale” (antes ETA-Batasuna). El régimen independentista republicano marxista es postulado por partidos como Aralar o ERC. ¿Ve como no es tan grave? Ah, ya: que una cosa es defender estos regímenes “democráticos” y otra muy distinta añorar la vuelta de un sistema derechista. En este sentido hay que tener en cuenta algo: estoy absolutamente seguro que casi nadie de los que pasean al águila por la calle son partidarios de una dictadura. Es cierto que estarían, supongo, a favor de un Gobierno caudillista, pero elegido por ellos, es decir, democráticamente elegido. De acuerdo, podrá alegarse contra esto que a Hitler también lo eligió democráticamente el pueblo, sí; pero lo mismo que a Hugo Chávez, con el agravante de que éste (tras sus intentos golpistas; qué raro, si los de izquierdas nunca…) se ha parapetado tras una especie de figura reencarnada de Simón Bolívar, cuando no pasa de ser un dictadorzuelo de medio pelo, que, por cierto, suelen ser los más peligrosos. Pensemos en Le Pen, el ejemplar de la auténtica “extrema derecha” más cercano a nosotros en el espacio. ¿Se dedica a dar golpes de Estado? Más aún ¿sus partidarios se organizan para tomar el Eliseo con cuchillos y palos? No, se limitan a intentar votarle. A intentar votarle. Sí, señora, a votarle democráticamente. ¿No ve como ser de extrema derecha ya no es lo que era...? En cambio, ser de extrema izquierda sigue siendo, lamentablemente, lo que ha sido toda la vida: la revolución, con todo lo que ella conlleva.

Dicho de otra forma ¿por qué es superior moralmente ser de izquierdas a ser de derechas? Es decir, ¿por qué causa más nausea la “extrema derecha” que la inocente “izquierda abertzale”? Al fin de cuentas, la derecha es “extrema” mientras que la “izquierda” (siempre con esa vergonzosa indulgencia que denunció Revel) es simplemente “abertzale”, o sea, nacionalista. Nacionalista, nada malo; gente librepensante, que critica la sociedad en la que vive y el sistema “establecido” (en el que viven, por cierto, bastante mejor que los que ocupan casas). Gente de bien, al fin.

En cambio, la derecha es tema aparte. Es sencillamente inadmisible, lo mismo en cuanto a sus medios como a sus fines. Afortunadamente, el extremismo de derechas y el de izquierdas (igual de repugnantes ambos), son tan insignificantes como la admiración que un servidor profesa, por ejemplo, hacia Doña Maria Antonia Iglesias, el Oráculo Moral del extremismo intelectual patrio, si se puede calificarse como tal lo que farfulla esta individua en sus performances tertulianas.

Pero lo admito: soy de extrema derecha. Voto al PP.

02 marzo 2007

EL PULSO PERDIDO. Política

No cabe duda de que la excarcelación (“prisión atenuada” la llaman ahora) de Chaos es un pulso que el Gobierno ha perdido. La clave del asunto no está en si concurren o no razones humanitarias y morales, como sorprendentemente ha alegado Rub-Al-Kaaba, sino en el contén que ha hecho ceder al Ejecutivo de ZP. Cuando escucho a los socialistas hablar de “moral” se me pone la piel de gallina, lo confieso, por eso siempre desconfío. Los pecados del Gobierno han sido los siguientes:

1) Haberse plegado, al fin, a las pretensiones del etarra.

2) Dar toda la sensación de tratarse de la contrapartida a las declaraciones de Otegi en La Vanguardia en las que, entre requiebros y lisonjas, reabrió la segunda parte (esperada desde el 30 de diciembre pasado) del “proceso de pazzzz”.

3) Haber pretendido convencer al respetable de que esta decisión es, o ha sido, competencia exclusiva del Ministro del Interior, para salvaguardar así la popularidad de su jefe de Gobierno. Cosa que, naturalmente, no se ha creído nadie.

4) Otro de los pecados del Gobierno en este asunto (porque en el resto la enumeración sería casi ad infinitum) ha sido pasarse la opinión de los ciudadanos por donde el Coloso de Rodas se pasaba los barcos, expresada, sin ir más lejos, en una concentración el sábado pasado (¡!) en Madrid. Supongo que esta es la “democracia de calidad” que prometió ZP, basada en “escuchar a la calle” que tanto reclamó a Aznar en las manifestaciones contra la guerra del sempiterno Irak.

5) Haberle concedido una prebenda penitenciaria a un sujeto que no sólo no ha dejado de pertenecer a la ETA, sino que además ni siquiera se ha arrepentido ni hecho nada para constatar que sus asesinatos de ayer y sus castas amenazantes son cosa de un pasado al que renuncia. Ninguna de estas cosas ha sucedido, por lo que no existe motivo alguno para reconocerle un régimen penitenciario distinto al que estaba padeciendo.

6) Y, en fin, otro dislate que ha provocado el Gobierno con todo esto ha sido convertir a Chaos en un héroe en vez de un mártir. Un mártir es un héroe muerto; en cambio, un héroe es un mártir vivo. ¿Qué merecía la ETA? La ETA merece tanto mal como el que ha causado, es decir, un mártir martirizado motu proprio.

17 febrero 2007

LA VIVIENDA COMO DERECHO SUBJETIVO. Política-ficción

Ni prometiendo pisos gratis tiene posibilidades Rafael Simancas de ganarle las elecciones autonómicas a Esperanza Aguirre. Ni aun así! Cómo será la cosa! Si a Sègonéle Royal la llaman la Zapatera francesa (pobre mujer, con lo buena que está), a Simancas lo podríamos llamar el Segonelo madrileño, es decir, un candidato que, órdago a la grande, ha prometido solemnemente que si él es el nuevo presidente de la Comunidad de Madrid la vivienda se convertirá en un derecho subjetivo de los ciudadanos. Simancas, como la candidata gala, promete y promete sin consideración alguna a la verosimilitud y efectividad de la promesa. Cómo verá la cosa el tío! Los vecinos de la capital, asegura, podrán ir a los tribunales de justicia para reclamar, como si e un crédito impagado se tratara, un piso. Francamente, no me puedo ni imaginar en qué tesitura se hallará el magistrado correspondiente ante el trance de dar cumplimiento a este “derecho subjetivo”.

Pues ni aun así! Ni aun así van a elegir los madrileños a Simancas. Que te regalen un piso está bien, el problema es que este tipo de promesas son más propias de un candidato a delegado de curso de 3º de ESO (1º de BUP) que de un candidato “serio” a presidente la primera Comunidad de España. El problema es que nadie, absolutamente nadie le cree. Es política-ficción.

13 febrero 2007

LOS PISOS SOCIALISTAS. Política

Para que ninguno de mis muchísimos lectores pueda recriminarme que soy un sectario y que detesto a los progres porque sí, les daré una prueba incontestable. Aplaudo, sí sí, aplaudo los minipisos de la señá Trujillo. Una vez se ha desentrañado el gran secreto de la solución habitacional socialista acabamos de descubrir que esas 180.000 viviendas que prometió Zetapé se van a quedar en unas 15.000 de 30 metros cuadrados, y gracias. Aplaudo estos pisos tras saber que sus únicos destinatarios van a ser los universitarios. Me parece estupendo. Un estudiante universitario tiene suficiente con 30 metros durante sus años de estudio... Pero sólo eso. De verdad, me parece una propuesta muy atinada.

Ahora bien, al mismo tiempo que la señá ministra se ufana de tal logro, y que aplaudo, yo le haría no obstante un par de objeciones que en nada empañan lo que acabo de decir. En primer lugar, el “problema de la vivienda” no se soluciona así, ni mucho menos. Cuando los socialistas dijeron que iban a resolver este asunto supusimos que lo harían. Bueno, vale, nadie lo creyó, pero aceptamos el reto. Los universitarios necesitan vivienda, de acuerdo; pero el resto también. O sea, que lo que ha hecho el Ministerio de la Vivienda ha sido simplemente proyectar “vivienda universitaria”. El resto que se jodan. Es lo mismo que si fueran a construir 15.000 plazas de garaje para solucionar el problema de la “vivienda de los vehículos”.

Y la segunda de las objeciones que tengo que hacerle a la ilustre señá Trujillo es de fondo. ¿Qué es eso de financiar el 50% de tales viviendas universitarias? Si se promete algo, no se promete financiarlo a medias, ¿o no? Si se promete algo, se promete pagarlo todo! Esto demuestra que la promesa de las 180.000 viviendas (las famosas “soluciones habitacionales”) son una de esas tantas jaimitadas tramposas del socialismo real interventor y supuestamente asistencial, que promete mucho pero hace poco; que promete el todo y da la mitad. Y gracias.

11 febrero 2007

EN DEFENSA DE OLEGUER. Política

Estoy verdaderamente perplejo por la avalancha de críticas en torno al artículo que Oleguer Presas escribió la semana pasada en Berria para defender, entre otras cosas, a De Juana Chaos. Al respecto diré dos cosas. Primera, que el defensa del Barcelona tiene todo el derecho del mundo a escribir sobre su gente afecta, con independencia de que juegue en el equipo azulgrana o en una fábrica de tarteras. Tiene todo el derecho del mundo para tirarle flores a este u otro etarra, o a escribir sobre el “proceso de paz”, el cambio climático o sobre el affair Dreyfus. Nadie, ni los medios de comunicación, ni la crítica, ni los culés, ni servidor (que no lo es!), nadie le puede reprochar nada al respecto. Por tanto quede una cosa clara: defenderé la libertad de expresión de este chaval hasta el mismo punto que la mía propia.

Lo segundo que tengo que decir es lo siguiente: qué tontos y qué miserables son los de ERC. Les ha faltado el tiempo para denunciar públicamente a Kelme por retirarle el patrocinio a nuestro protagonista basándose en la sempiterna excusa victimista-nacionalista de la “catalanofobia”. Pero so mendrugos ¿si los de Kelme fueran “catalanófobos” le habrían patrocinado durante todo este tiempo? Ellos sí que son unos auténticos fobósofos!

08 febrero 2007

CONSIGNAS, NO GRACIAS. Política

Ana Rosa Quintana, una de las mentes más despiertas y privilegiadas de la intelectualidad patria presentó el otro día la iniciativa del apagón de los cinco minutos como una medida “para luchar contra el cambio climático” (sic). Ay, cuánto se ahorrarían los estudiantes de periodismo si en vez de estudiar esta carrera se decidieran por un cursillo básico de alfabetización, gramática, ortografía y sintaxis; qué menos se puede pedir. Pero a lo que voy: este tipo de consignas progres empañadas por la coartada de la protección del medio ambiente no es que sean propias de otra época, sino que directamente me repugnan. ¡No acepto consignas, y mucho menos consignas progres! Cuantas más consignas me mandan más anti-consignas me vuelvo!

Hace tiempo que no teníamos la oportunidad de padecer una consigna típica como esta, por suerte, la última, paradigma de la neo-consigna, fue el "pásalo". Ahora bien, que sepan todos estos eco-totalitaristas del orto que las consignas sólo las aceptan los necios, los mentecatos, las reses del rebaño lanar, los ideólogos ciegos y los agilipollados. Que usted apagó las luces cinco minutos, allá usted, es uno de ellos. Sepa que yo no tuve la ocasión, lamentablemente estuve fuera de casa haciendo mejores cosas. Eso sí, sepa también que si hubiera tenido que estar en casa esos minutos consignaticios hubiera encendido todas y cada una de las luces de mi humilde morada hasta que hubieran saltado los plomos! Todo: la lavadora, el horno, la vitro, el lavaplatos, el aspirador, la cafetera eléctrica y por supuesto el Emule a todo trapo, como suele estar siempre. ¡Hasta que saltaran los plomos!

¿Por qué no propone la UNESCO un día sin imbéciles y lo declara patrimonio de la humanidad? Prometo no salir de casa…

06 febrero 2007

EL HIMNO FACHA. Política

El camarada López Garrido, comunista hasta que empezó a hundirse (un poco más) el bolchevismo español, sólo pudo decir de la manifestación del Foro de Ermua del sábado en Madrid que el PP hizo un uso partidista de unos “símbolos sagrados” que son “de todos los españoles”. Joder con los comunistas de balconcillo! “Símbolos sagrados” dice. De “todos los españoles” añade. “Sagrado”, “españoles”; qué barbaridad, jamás pensé que un comunista arrepentido por cuestiones meramente económicas llegara a hacer uso y abuso de estos dos términos. Si no lo veo no lo creo!

En España existe un enorme y patológico complejo a utilizar la bandera y el himno salvo en aquello en lo que los españoles somos lo peor: en el fútbol. Ahí sí se puede. Ahora, en el resto, lo mejor que le puede pasar a uno por portar esos “signos sagrados” de “todos los españoles” es que le llamen facha. Eso sí: muy sagrados y muy de todos los españoles. ¡López Garrido apelando a los españoles! ¿Qué fue de los “ciudadanos” y las “ciudadanas”? Por Dios, si no lo veo no lo creo!

Si tan res comunis omnium son¿por qué no los utiliza él y sus compañeros de partido más a menudo? O mejor aún, ¿por qué no los han exhibido NUNCA?

04 febrero 2007

ZETAPÉ Y LA HISTORIA. Megalomanías

Noté ayer ciertas caras de asombro por parte de mis conviajeros de tren ante los espasmos, muecas y aspavientos que padecí de forma epiléptica al leer el discurso que ZetaPé pronunció en el aniversario centenario de la una revista de Historia y que aparecía extractado en El Mundo. No voy a glosar sus palabras. No quiero, no puedo; me niego. Sería como ensayar la exégesis de las obras completas de Pepiño Blanco: tan necio como su contenido. Ahora bien, ZP es el Presidente de nuestro des-Gobierno y eso me preocupa. Por eso destacaré simplemente algún aspecto de este discurso al que no me resisto.

Lo primero (y lo último) que se observa en las palabras de ZP es un cinismo cósmico! Es inaudito que apele continuamente a la cohesión y a la fortaleza de España cuando los frutos que da su política son justamente los contrarios: confrontación, exacerbación de la identidad de las dos Españas, progresiva desvinculación de las Comunidades Autónomas a la médula de la Nación, paulatino auge de los nacionalismos, favoritismos hacia el electorado socialista, marginación del centro-drecha, etc. Puro cinismo!

El segundo punto destacable es el que parte de la siguiente sentencia: “no nos van a privar de ese derecho [de vivir en paz y en libertad] quienes son incapaces de comprender el valor de la vida, la voluntad de la mayoría y la fuerza de la palabra”. ¡Se me abren las carnes ante semejante condensación de falacias! Vamos a ver: esos incapaces de comprender el valor de la vida (y de la libertad, se le olvidó decir) son aquellos mismos con los que pretende negociar el valor de la misma, de la vida, y de la libertad! Esos mismos que no conocen el valor de la voluntad de la mayoría (como él mismo, al que le trae al pairo que el PP represente el 35% del censo y ERC el 0´2%, por ejemplo) son aquellos mismos a los que pretende hacerles entender que una minoría, como es la que él mismo representa en el Congreso con sólo 202 diputados frente a los 312 que supondría un pacto con el PP (eso es una mayoría!), está dispuesta a negociar con ellos ora hayan asesinado a dos personas en Barajas ora hayan matado a otras 900 antes! Esos quienes no entienden la fuerza de la palabra (¿?) son aquellos mismos con quienes no ceja en intentar hablar (supongo que por medio de las palabras)! Un absoluto delirio. Puro cinismo!

Dijo además que es de los que piensan “que el futuro siempre será mejor; eso es lo que me ha enseñado la Historia”! Yo es que ya no puedo más! No puedo con este tío, me saca de quicio. ¡Lo mismo dijo el día 29 de diciembre y al día siguiente nos volaron la T4 y nos asesinaron a dos personas! Y lo mejor es cuando apostilla eso de “es lo que me ha enseñado la Historia”. ¡ZP hablando con la Historia! O mejor, ¡la Historia hablándole a ZP!

Es el colmo! El delirio de este sujeto miserable y falaz es insoportable, como él mismo. Cuánta incompetencia y cuánto delirio megalómano en manos del máximo responsable de la política de nuestro país. Qué horror!

03 febrero 2007

LAS IMBÉCILAS. Política

Por lo visto hay por ahí un grupito de imbécilas que pretenden, a costa de erario del ayuntamiento de Córdoba, suplantar a la Real Academia con el único despropósito de feminizar el vocabulario español so pretexto de “la secular dominación machista de la sociedad y la violencia que ello le supone a las mujeres”. Estas imbécilas pretenden que en vez de líder se diga líderesa; que en lugar de esposa se diga marida, y así sucesivamente, o sea, que en vez de imbécil (que resulta un exabrupto tan masculinizado como infame) se diga imbécila.

Esta noticia, patrocinada con un montante de 1000 € por parte de Rosa Aguilar, puede tomarse a risa o en serio. Lo primero es lo mejor, aunque también lo más imprudente. Lo segundo, en cambio, es lo correcto aunque escalofriante. En cualquier caso, y a pesar de pecar de ingenuo, me ceñiré a lo primero. Dicen estas imbécilas que quieren “dar el sitio que merece a las mujeres en un lenguaje que representa a un mundo hecho por y para los hombres”. Qué deficiencia expresiva, por Dios! Tengo alumnos de Ghana que se expresan con mayor corrección con arreglo a sus posibilidades. Además de imbécilas son tontas e incoherentas porque lo suyo sería haber dicho que quieren “dar la sitia que merece a las mujeres en una lenguaja que representa a una munda hecha por y para los hombres”.

Otra de las genialidades de estas imbécilas de la nalga (iba a decir “del culo”, pero como es masculino…) es la de sustituir el término “ama de casa” por el de “trabajadora social” (sic!). ¿Pero cómo va a ser una trabajadora social si trabaja en su casa y para su casa y no para la sociedad? Con lo bonito que es eso de ama de casa. La dominus, la dominus rerum, es decir, la dueña del patrimonio doméstico, de ahí lo de domus. Pero pretender que esto lo sepan estas imbécilas es mucho pretender, y así están, y lo entiendo.

Alegan además que las expresiones “cojonudo” y “coñazo” están contaminadas de machismo, ya que la primera, al referirse a atributos masculinos, denota algo positivo, mientras que la segunda, al ser femenino, expresa lo contrario. Qué imbécilas son estas imbécilas, por Dios. ¿Y qué me dicen de la expresión “está teta” o de “estoy hasta los putos cojones”? ¿No se dan cuenta que las tetas son cojonudas y que los “putos cojones” son putos y no putas?

Espero que a estas imbécilas no les den ni medio duro más para cometer su siguiente fechoría, porque al final ya me veo pidiéndoles perdón de rodillas y cambiándome el nombre a Josefa, porque les ofende lo de José. Ay Dios, cuanta imbécila!

31 enero 2007

LA SOLUCIÓN A LA VIVIENDA Y LA COHERENCIA SOCIALISTA. Política

Yo, como los socialistas, también quiero que "todos tengamos nuestra propia casa". Ojo, digo propia casa, porque ni los desarrapados más marginales de la CNT juvenil que revientan toda manifestación que se presente se conforman con un cubículo para pernoctar y drogarse. No… Quieren, queremos, una vivienda propia, en propiedad, vamos. Puestos a elegir, y ya que te echas a la calle, lo mismo da exigir al Gobierno un pisito donde dormir o un chalet que dejarles a los hijos en herencia. Nos ha fastidiado.

El problema es que el Ministerio de la Vivienda, que con tanta eficacia y diligencia dirige la señá Trujillo, no se ha percatado de la solución más sencilla de todas. Es cierto que se trata de una “solución Alicia” (como las ha bautizado Gustavo Bueno), pero puede ser válida. Es más, yo creo que puede ser más que válida, aun óptima. La solución pasa porque el Gobierno, para evitar los precios exorbitados de la vivienda, expropie los terrenos que vayan a ser edificados y que, en vez de permitir que los promotores inmobiliarios privados construyan sobre los ellos, el propio Gobierno edifique allí. Es sencillísimo. Eso sí sería verdadero socialismo. Se socializa un terreno expropiado para una finalidad social, y se destina a la sociedad. De este modo, la sociedad tendrá vivienda y el problema de la carestía habitacional habrá concluido definitivamente; toda la sociedad dispondrá de una casa y toda la sociedad será feliz. Eso es el socialismo, ¿no?.

Pero no se engañen ustedes. No es que nuestro socialismo real no conozca la receta. Al contrario. La conoce perfectamente. Pero, ¿y entonces? La Economía, señores, la Economía. No-pue-de-ser! ¿La Economía frenando los principios socialistas? ¿El socialismo sacrificando la socialización por la Economía? Pues así es. ¿Qué hay que hacer para demostrarle al ciudadano desavisado que el socialismo es una patraña hipócrita, puro cinismo? Sí, usted. Señora, caballero, votantes del progreso y el socialismo real, ¿por qué no le exigen al Gobierno que expropie lo que haya que expropiar para proporcionarles a ustedes, fieles camaradas del izquierdismo, una vivienda (digna, a poder ser)? El Capital, señá, el Capital. El Rector del mundo. Eso que los socialistas siempre han aborrecido y lo único que se han afanado en conseguir: capital. Pero capital para sí, no para los demás.

La expropiación es la solución más socialista para acabar con “el problema de la vivienda” en España. La Economía es un gran obstáculo, pero un socialista (real) no se deja amilanar por tan insignificante y vil concepto. Capital. Una política de expropiaciones proporcionaría vivienda a todos los españoles, cierto. Sólo habría un inconveniente: los precios (salvo el de la vivienda nueva) se dispararían, el déficit reventaría, y la Economía haría crack! Pero bueno, lo importante es la gente, la sociedad ¿no? Entonces qué más da la Economía, si todos tenemos una casa, un hogar… ¿No será que el socialismo no se atreve a cocinar esta sencilla receta?, ¿pero por qué? si lo más importante son las personas, no la Economía. ¿O no?

El socialismo debería explicar esto a sus adeptos. El inconveniente, una vez más, estaría en que el votante paleto correría el riesgo de desengañarse de ese socialismo que le ha venido diciendo toda la vida que él, el paleto, es el protagonista de la Historia... La protagonista es la Economía, el Capital, el Mercado, es decir, lo que está en medio de lo que el ser humano desea y de los recursos que posee para adquirirlo: el precio, lo precios; para que se entienda mejor.

El mecanismo expropiatorio es una opción perfectamente descrita constitucional y legalmente subordinada a una “utilidad pública o a un interés social”. De la misma forma que el Estado expropia fincas completas para construir carreteras, autopistas y vías férreas ¿por qué no puede hacer lo mismo para edificar VPO? Esto es lo que yo de usted, ingenuo votante socialista, le preguntaría a sus Elegidos. Si no le saben responder, desconfíe de ellos, y si le dicen que no es posible la expropiación, vote directamente al Partido Comunista. Eso es ser de izquierdas, lo demás son tonterías, señora.

30 enero 2007

EL ARTILUGIO. Política

Lleva ya unos días el Pravda español con una noticia colgada de su página digital en la que desvela el secreto de los secretos: quién fue el que grabó (ilegalmente, por su puesto) la intervención de Zetapé en la conferencia de presidentes autonómicos. Yo entiendo que para la Cuatro y para el Grupo Prisa lo más importante que ocurre en España es “el caso Andrax” y el espionaje institucionalizado y derechoso. En esta ocasión le ha tocado a nuestro presidente, Pedro Sanz, digo, el presidente riojano. Le faltó el tiempo al presidente de Cantabria para (en rueda de prensa!) interpretar uno de los teatrillos más patéticos que estos ojos han podido sufrir. He de reconocer que a Revilla, si trabajara en un circo (que sería su destino vocacional), saldría al principio: lo mejor siempre viene al final. O sea: de risa, pero para reírse de él.

El grupo mediático del Gobierno nacional (o mejor, del Gobierno de la Nación) se ha encargado de averiguar que el aparato con el que, supuestamente, Pedro Sanz, grabó algo que era tan público como la institución en la que se escenificó, es un “artilugio metálico y sin teclas”. Pues como no me des más pistas…. yo diría... una cuchara! Artilugio, metálico y sin teclas, ¿no?

¿De verdad creen ustedes que se puede grabar algo con un artilugio metálico pero sin teclas? Me quedo con la hipótesis de la cuchara.

25 enero 2007

MIRAR PARA OTRO LADO. Política

La irresponsabilidad más grave de quien tiene un cargo político es la de mirar hacia otro lado cuando sucede algo que debería resolver. Esta generación de la clase política española padece esto con una singular renuencia a afrontar los verdaderos problemas de la sociedad, que es, somos, los que en definitiva les votamos y les pagamos (qué hastío produce tener que recordar esto). La política se ha convertido en lo peor que se puede convertir la misma: en dogmática. Si uno se para a pensar en qué consiste la actividad pública del todo este rebaño de desaprensivos que dirigen nuestra desdichado futuro público se da cuenta, más temprano que tarde, que la política se ha transformado en una “actividad dogmática”. Grave es que una función tan delicada e importante como la política se convierta en una papilla de teorías y dogmas buenistas y políticamente correctos, pero más grave es aún que todas teorías y dogmas se erijan sobre la indeterminación conceptual. Es decir, nuestra política se ha transformado en un siniestro conjunto de dogmas ininteligibles. La finalidad de ello: desesperanzar al ciudadano persuadiéndolo, no ya de intervenir activamente en la actividad política, sino de pensar siquiera algo por sí mismo. La táctica es sencillísima: si se le sustraen al ciudadano los conceptos (vaciándolos de significado o mutándolo) se le impide pensar, porque las cosas ya no son lo que son, ni son como eran.

Uno de estos conceptos desnudos de los que se sirve este socialismo nuestro que nos ha caído en des-gracia es el de la autoridad. La autoridad, tanto en la escuela como en la calle, ya no significa nada. ¿Por qué? Porque el fatídico pseudo-silogismo lógico-simplista siguiente lo destroza de raíz: “Franco era autoritario> el autoritarismo es franquista> la autoridad es la hija del autoritarismo> luego: la autoridad es hija del franquismo”. En conclusión, el término autoridad tendría que ser expulsado por la RAE por franquista! Muy bien. Pero sucede que ocurre que, mayormente, en total, más bien, resulta que…en fin: las bandas de sudamericanos se matan por las calles, exigen cuotas de abono a los vecinos de Alcorcón (baste como ejemplo) para poder echar unas canastitas al básket o para pasar por una acera determinada (“territorio latin”, dicen). La respuesta de la delegada del Gobierno, sin embargo, ha sido tajante a la par que tranquilizadora: “no existe problema alguno”, ha sentenciado esta otra lumbrera de cuota. Si es que las cuotas es lo que tienen…el igualitarismo forzoso. Esta “genia” de la realidad social madrileña se limito a decir que el asesinato de un joven el pasado sábado a manos de estos delincuentes latinos (“asociación cultural” en el Paraíso intelectual catalán) es un “problema de convivencia complejo”. O sea, vamos a ver si lo entiendo: que el problema existe, pero “no existe problema alguno”. Mmmmmmmmm. Sigo pensando, eh... Un “problema” que va a ser abordado por esta Ilustre Señora a través de una serie de medidas como el “diálogo con asociaciones de sudamericanos”. Pero vamos a ver, señora mía: cómo se puede ser tan sumamente cínico y cretino para hacerle creer al respetable que “no hay problema alguno” y a renglón seguido añadir que es un “problema complejo” que se intentará abordar (ojo al ímpetu de la Delegada gubernamental) desde todas las perspectivas, como el “diálogo” (ya tuvo que salir la palabrita…) con los sudamericanos; ¿pero no hemos quedado que no hay bandas, ni problema, ni sudamericanos?

Este es el terrible resultado del buenismo, la inepcia moral, la irresponsabilidad blindada, la trituración conceptual de la semántica tradicional y la abdicación funcional de esta piara de políticos socialistas que incluso se atreven a decirnos qué hamburguesas tenemos que comer! Como siempre, es mejor mirar hacia otro lado cuando la política pragmática te exige a gritos abandonar la estupidez dogmática a la que te dedicas.

21 enero 2007

HACIA UNA UNIÓN GLOBAL. Política

Puede que resulte cercano a la ciencia ficción pedir un acercamiento entre el PSOE y el PP, pero es necesario. Es necesario aunque sea en los mínimos. Pero parece que ni en eso. Los militantes y adeptos del PSOE sostienen con vehemencia que la culpa es del partido de Rajoy, y los seguidores de este que la culpa es de aquellos. ¿Quién tiene razón?

La confrontación les favorece a ambos, no nos engañemos, sobre todo respecto de sus votantes fieles. Ahora bien, la discrepancia entre estos dos partidos le conviene infinitamente más al PSOE que al PP. El PSOE sabe que en cualquier momento puede aliarse con cualquier partido, partidito, partidillo o partiducho que le salga al paso y le ofrezca un par de escaños, sea aquel de la orientación que sea, porque el PSOE: escrúpulos pocos. El PP es el apestao. El judío en la Alemania nacista, el blanco en el Harlem neoyorquino, el negro del aparheid. El PP no tiene a nadie, el PSOE puede contar con todos. Es una alianza interesada, naturalmente. Los partidos minoritarios (aunque prefiero llamarlos marginales) saben que con el PSOE lo tienen todo ganado; saben que el PSOE es una tómbola de rebajas, una casa de holganza en Cuaresma, un sindiós.

Sin embargo, tanto el PSOE, especialmente, como el PP, deben tener en cuenta que sus votantes están muy cerca ideológicamente los unos de los otros. Es más, el PSOE debería tener en cuenta que están donde están gracias al trasvase de votos que les llovió el 13-M de 2004. Es decir, aunque el PSOE no lo quiera saber, tiene votos del PP, es más, tiene el voto oculto del PP. Es curioso, pero sólo el PP tiene voto oculto, es decir, el voto de aquellos a los que les da vergüenza confesar que han votado al PP. Y otra cosa debería saber el PSOE: esos votantes que el 13-M por la tarde decidieron votar al PSOE están casi convencidos de que van a volver a votar al PP en las próximas generales. Pero al PSOE le da igual; le da igual conseguir 5 diputados menos que el PP, porque aún tendrían la posibilidad coaligarse con el desaprensivo republicano y/o comunista y/o etnocentrista de turno.

¿Y del pacto global entonces? Mucho me temo que nada de nada. Salvo que el PSOE se dé cuenta de todo esto y reaccione para conservar a esta estirpe oculta.

16 enero 2007

EL VIOLÓN Y EL TIGRE. Política

La sesión extraordinaria que tuvo lugar ayer en el Congreso, aparte de servirle a ZP para lavar su imagen (junto a la manifestación del sábado y la super entrevista del fin de semana en el periódico del Régimen) y marginar aún más, si cabe, al PP, le sirvió a Rajoy para exponer de forma espléndida lo que queremos una enorme parte de los ciudadanos. Mientras ZP se dedicó a echarle la culpa al PP de todo cuanto ocurre y a recordarle lo buenos que eran ellos en la oposición y lo malos que son ahora los populares en la misma, Rajoy, firme, contundente, expeditivo e incluso algo injusto (o pasado de frenada, que han dicho algunos) se posicionó donde debía y no cayó en la melifluidad de un presidente del Gobierno cuya única táctica era la de reforzar su alianzas… con los nacionalismos.

La propaganda del Gobierno (que no cesa ni en agosto ni en Navidad), encabezada ayer por ZP, dejó caer un eslogan muy suyo y que si no fuera porque es absolutamente falso, sería, cuando menos lacrimógeno o celestial. Dijo ZP, en un lema que traía preparado de casa, que en vez de preferir un pacto que aúne a 20 millones de españoles (es decir, al PSOE y al PP), prefiere otro que represente a los 45 millones de españoles. Absolutamente falso. Un eslogan estúpido marca de la casa. Sin embargo, la verdad es muy distinta. Juzgue por usted mismo. El censo electoral de España está formado por 34´5 millones de personas, de los cuales sólo participaron en 2004, 26´1 (el 75 %). El PSOE obtuvo 11 millones de votos y el PP 9´7. Como dice ZP, un pacto entre ambos supone un pacto de 20 millones de personas (y de votantes). Pero un pacto con todas las fuerzas políticas no daría lugar a un acuerdo de 45 millones de españoles, sino a lo sumo a un pacto de 26 millones de personas, que son los que votaron. Es más, un acuerdo del PSOE con sus aliados parlamentarios actuales (o sea, todos salvo el PP) sólo representaría a unos 14 millones y pico de votantes. A alguien le podrá parecer que este cálculo está manipulado porque excluye a los ciudadanos fuera de censo y a los que no votaron, pero no es cierto.

Veámoslo con escaños. Los escaños, al representar la soberanía nacional (que no popular) de todo el país, explican mejor este tejemaneje aritmético zapateril. El PSOE cuenta con 164 diputados, el PP con 148, y el resto de grupos los 38 escaños restantes. Ahí está reprensado todo el país, sobre la proporción, naturalmente, de los votos vertidos. Si el PSOE y el PP llegasen a cualquier acuerdo congregarían a 312 diputados (exactamente el 80% de los votos). En cambio, si el PSOE pacta con todos menos con el PP, el pacto sólo reuniría a 202 diputados. Las cuentas están claras, ¿no? La pregunta es pues ¿qué prefiere el Gobierno, un pacto que represente al 63% de los votos (pacto nacionalista), o uno que aúne al 80% (con el PP)? Está claro, el PSOE, a diferencia de los que proclama, prefiere asegurarse un pacto de 202 diputados, a otro de 312 diputados (el 80% de los votos, insisto) en el que los votantes del PP también puedan, podamos, estar representados.

¿Esa es la democracia de calidad al que se refería ZP en sus andanadas preelectorales? ¿Esta es la democracia de TODOS, o la de unos pocos, con la aquiescencia de su arcangélico máximo valedor? Como dijo magistralmente Rajoy ayer, el presidente del Gobierno “está tocado el violón mientras cabalga sobre un tigre”. Soberbio!

13 enero 2007

EL FUTURO DEL PROCESO. Política

No es ingenua, ni mucho menos, la táctica de ZP de eludir ser él el que diga que este diálogo terrorífico ha concluido definitivamente. En absoluto. Es mejor dejar que los subalternos mareen al toro antes de que el acero le de muerte. Esto es muy viejo. Sucede sin embargo una cosa curiosa. Dicen los socialistas, en una actitud victimista muy propia, que todo esto (lo del atentado) demuestra que nada estaba negociando el Gobierno, y que, por ende, ningún fundamento tenían las críticas y vaticinios del PP. Curioso, por no decir grotesco.

Veamos, el PSOE estuvo, supuestamente (que lo estuvo), negociando con la ETA antes y durante la “tregua” (que no era tregua ni era nada). Pero ahora, y tras la catástrofe del pasado 30 de diciembre, resulta que las víctimas han sido… en efecto: el Gobierno. Que si les han engañado, que si no tenían el interlocutor válido, que los “incontrolados”, que si me he roto una uña, o que si mi padre es El Fari. Total: víctimas 3, los pobres ecuatorianos y el Gobierno, que es muy bueno pero que de tan bueno-tan bueno, le engañan como a un chino de los de antes. Vaya por Dios.

Hay un principio general del Derecho que reza que “nadie que ha sufrido un daño merece ser amparado si no ha desplegado la mínima diligencia para evitarlo”. El Gobierno está en esta situación: quien se mete a la jaula de los leones sin látigo, aunque con la “democracia” en la mano, y una de las fieras le arranca la pierna no puede luego pretender que la Seguridad Social le indemnice por el accidente laboral. Cuando te enrollas con matones lo más probable es que te maten si no les das lo que quieren. Por eso, la actitud victimista de los socialistas que ahora ponen cara de “no, si no estábamos dispuestos a negociar nada con la ETA”, resulta absolutamente patética! ¿Qué se supone que pretendían pues? ¿Quedar para ir al baile anula de la Cruz Roja en Montecarlo, o qué? El Gobierno del PSOE, fíjense lo que les digo, no tiene derecho a reírse ni siquiera de los que les votaron. Ni los socialistas de toda la vida merecen este engendro de la pazzzz como dice Ignacio Camacho.

Pero bueno ¿y ahora qué? Porque el proceso se suspende, vale, por mucho que haya llegado al “punto final”. Pero ¿y cuándo se supone que lo quieren reanudar? Porque supongo que lo querrán reanudar, ya que después de cualquier “punto final” nada impide que se escriba el capítulo siguiente. Ya se ha dicho (y aunque no se hubiera dicho resultaría perfectamente verosímil) que “ahora hay que dejar un tiempo”. Vale. Y después de ese tiempo ¿qué? Otra vez a lo mismo. ¿No irán a reanudar el proceso en víspera de las elecciones del año que viene, no?

La cuestión es que, tan repugnante es el diálogo hoy, con dos muertos aún calientes, que dentro de un año, con más de 800 ya fríos. ¿De qué depende el diálogo, de lo fríos que estén los cadáveres? Piense, usted, votante socialista: ¿hasta qué punto está dispuesto a llegar para perdonarle a la ETA estos dos muertos y los 800 anteriores? ¿Merecemos una paz a golpe de muertos? Porque si es así ya pueden llegar pronto las elecciones del 2008.

Qué largo se me está haciendo, y que largo se nos va a hacer aún…

06 enero 2007

LA CUESTIÓN TAURINA. Sociedad

Desde que tengo uso de razón, recuerdo haber presenciado el debate sobre la fiesta nacional española. Supongo que también mis padres, aunque menos, y mis abuelos, aunque muchísimo menos, recuerdan esta vieja polémica. La cuestión es que, de vez en cuando, a algún iluminado le da por embestir contra las corridas de toros como si fuera el genuino representante de la sensibilidad mundial. La última ocasión que se ha aireado el tema fue a propósito de unas declaraciones (privadas) de la Ministra de Medio Ambiente, las cuales, supongo, no tenían otra finalidad que la de aplacar la emotividad de su interlocutor/a. Supongo esto porque tanto desde el PSOE como desde la mismísima Izquierda Unida (¡!) se salió al quite de esa querencia tan medioambiental de censurar la muerte del toro en el ruedo.

Una de las cosas que más me llaman la atención del asunto son los argumentos que emplea la gente para justificar la vigencia de las tardes de sol y sombra. Unos se arriman a la cultura patria, otros a la tradición de la tauromaquia ibérica representada allá en Altamira, etc. Estos argumentos son, o deberían ser, lo bastante sólidos para que la cuestión taurina quedase zanjada. Pero no parece que sea así. Lo primero que cabe objetar a estos burladeros argumentales es que la tradición, en España, no debería fundar ninguna actividad ancestral, por muy perteneciente a nuestra cultura que sea. Que la fiesta del toro forme parte de nuestro acervo popular no se pone en duda; ahora bien, que su vigencia se justifique (sólo) por razones puramente consuetudinarias, me escama más. A mi juicio, ninguna tradición, por remota que sea, justifica su vigor por sí misma. No olvidemos que las polémicas sobre las vigencias suelen originarse a causa de las reticencias morales o estéticas de quienes las denuncian. Lo más común es que se pongan en solfa las costumbres nocivas, es decir, aquellas que por los motivos indicados causan nausea, reparo o un pudor insuperable a quien lo padece. En esta categoría de vigencias supuestamente inicuas estarían la fiesta taurina, el boxeo, la caza, etc. Entiendo perfectamente que haya personas que aborrezcan los toros, que les ofenda la violencia del boxeo, o que califiquen de crimen la caza de animales salvajes.

Por el contrario, las menos de las veces, lo que se censura (e incluso se autocensura!) son las tradiciones inocuas, es decir, aquellas otras que, en principio, no trasgreden ni la moral, ni la sensibilidad, ni el decoro de los que lo contemplan. Son, como digo, casos muy marginales pero de reciente e inquietante proliferación. Es el caso de la de la Navidad católica.

El criterio sensible.

Como se habrá observado, la palabra clave en todo este embrollo ético y moral de la fiesta taurina es una palabra citada aquí ya varias veces pero que seguro que se habrá pasado por alto: sensibilidad. Esta es la palabra y el criterio clave. La muerte del toro, tras intentar aturdirlo, envararlo, haberlo banderilleado y engañarlo, es una cuestión de sensibilidad. De sensibilidad general, o mejor: de sensibilidad nacional. Pero ¿qué quiero decir con esto de la sensibilidad?, ¿nos estamos refiriendo a la sensibilidad del toro (como alegarían los ecologistas), a la del torero (como harían los miembros de este heroico gremio), o la del público? Me refiero, naturalmente, a la sensibilidad del público, pues el público es quien juzga, quien alaba o denuesta este espectáculo. La sensibilidad del toro la juzga el público, no el propio astado, como es lógico. Aunque eso no implica que el morlaco no reaccione ante su sensibilidad, que la tiene, claro, pero sólo física. El toro no juzga si es moral o inmoral que lo linchen. Me refiero a la sensibilidad moral, la que hace que unos adoremos esta fiesta y que otros la abominen. Sí, en efecto, me encantan los toros, disfruto con una gran faena, con un Cebada noblón, de casta y entrega. Esto no me inhabilita (espero) para ensayar sobre este dilema moral.

La sensibilidad como argumento antropológico.

Como digo, sensibilidad. El ser humano es sensible, tanto física como moralmente, hacia una infinidad de cosas, aunque (y esto es lo más importante) cada vez hacia menos. El hombre se adapta al medio, si no, no existiría (es una cuestión puramente antropológica). Cuando se nace, el niño tiene una sensibilidad extrema, todo le incomoda: el frío, el calor, el ruido, el hambre, el sueño e incluso el aburrimiento. Todo eso le duele, una veces física y otras veces moralmente. A medida que la persona se desarrolla va adaptándose a todo lo que le sucede, se acomoda al medio, y esto supone que deba insensibilizarse con lo que antes le resultaba lesivo. Al adulto, en circunstancias normales, no le duele el frío, ni el calor (aunque en ambos casos los puede soportar con mayor o mejor disposición), tampoco se echa a llorar cuando escucha un sonido estridente o cuando no haya comido hace horas (aunque le afecte), y tampoco se deprime irreversiblemente cuando se aburre. Todo esto le sucedía cuando era niño, más adelante se adapta y se insensibiliza hasta cierto punto ante estos fenómenos.

Con la muerte del toro sucede lo mismo. No nos engañemos, estamos acostumbrados a ver morir a la res en el coso y no solemos poner reparo alguno a ello. Es más, llega un punto en el que se contempla como algo perfectamente natural. La sensibilidad humana no execra esto porque se ha insensibilizado ante ello. No se pretenda deducir de esto que la insensibilización es el antídoto de la sensibilidad más sutil. No se deduzca que la insensibilización es el camino necesario de la sensibilidad. Al contrario, son muchos los que no están dispuestos, ni en condiciones, de tantear este supuesto antídoto. A unos les ocurre con los toros y a otros con el boxeo o con la prostitución callejera. Sin embargo, para que usted pueda comprobar por sí mismo esta adaptación al medio por la vía de una determinada insensibilización le propongo un ejemplo. Todos hemos visto por televisión a los niños de los países africanos en guerra. Hemos podido comprobar, con verdadero espanto, cómo criaturas que no superan siquiera la decena de años esgrimen sus fusiles como si de una GameBoy se tratara. Esto, que seguro que a usted le ha pasado, también nos ha sucedido a todos, pero aún hay más. Imagine cómo vislumbran esos mismos niños la muerte, la violencia y las violaciones humanas más atroces de las que ellos mismos son protagonistas, sea activa o pasivamente. Imagine qué sensibilidad pueden tener frente al asesinato, la sangre o la vida humana. Están absolutamente insensibilizados frente a todo lo que nosotros querríamos no estarlo nunca, aunque si tuviéramos que ponernos en su pellejo lo haríamos con la misma presteza que ellos, no lo dude.

Este es una caso extremo en todos los sentidos, pero creo que lo suficientemente elocuente como para demostrar que entre un teórico horror y la asunción del mismo como una realidad a lo sumo desagradable existe un eslabón insoslayable: la sensibilidad, o la sensibilización. O a la inversa, la insensibilización. Insisto, no nos engañemos, el hombre se adapta al medio, a las necesidades, e incluso al teórico horror. La lidia taurina está integrada en la sensibilidad humana (especialmente la española), porque forma parte de nuestra cultura, de nuestra vida, de nuestra iconografía, de nuestra realidad. Puede que los aficionados seamos un tanto insensibles… pero no creemos defraudar ningún dogma ni ético ni moral. Esta es la justificación de la fiesta nacional, y la razón de que nuestra sensibilidad esté trascendida por un traje de luces, un caballo, la garrocha, el capote, el trapo rojo y el acero semicurvo con el que el torero da muerte a su enemigo en la arena.